Artículos

Comprender y ayudar a desarrollar la mejor versión de sí mismo

Comprensión… II

“Como soy quien más te quiere, te comprendo, como te comprendo queriéndote profundamente, soy quien con más amor te va a cuidar, y quien con más cuidado, te va a ayudar a ser la mejor versión de vos mismo…”

El ser amado se  entrega como una ofrenda sin ninguna condición, sin reservas, sin timidez. El amor cuando madura y ya no puede esconder imperfecciones, no retiene caprichos, no guarda miserias, se  da con luces y sombras, con toda su intensidad. Porque toda esa intensidad viene de la mano de lo que el ser amado es. Porque esconder una parte, por más rechazo que le dé, le quita potencia al amor. Porque sabe que quien lo recibe lo ama así, lo ama porque es así. Porque es frágil, porque es imperfecto, porque con todas esas imperfecciones sabe amar y dejarse amar. Y esas sombras, necesitan cobijamiento, esas luchas personales contra lo que no le gusta de sí, necesitan comprensión, aliento, cuidado.

Aceptar ese amor sin reservas y devolverle cuidado y resguardo a sus sombras es uno de los compromisos que asumimos cuando decidimos en el sí para siempre, ser nosotros…

 

Presentación de Ser Nosotros

 

Jueves 22 de junio de 2017. Museo Beccar Varela, quinta Los Ombúes. Ser Nosotros fue presentado en sociedad.

Gracias Alejandro Tloupakis por su profesionalismo y calidez presentando el evento. Gracias también por sus consejos y asesoramiento en el proceso de armar el libro.

Gracias a Paola Delbosco por su entusiasmo y compromiso con la obra, por el sentido prólogo que le dedicó, por su simpatía y profundidad presentando el libro.

GRACIAS a todos por su cariño, su confianza, su apuesta a este proyecto. GRACIAS por emocionarse conmigo, GRACIAS por animarse a este camino de ser nosotros…

María

SER NOSOTROS

¿nos resignamos a la ruptura de nuestra pareja o exploramos alternativas?

¿Cuáles son las etapas en el deterioro de un matrimonio y cómo abordarlas? ¿Qué herramientas se pueden poner en juego frente a una crisis? ¿Qué voces escuchar en esa circunstancia? ¿Siempre se puede rescatar el vínculo? ¿Qué recursos comunicativos, simples y cotidianos, podrían ser decisivos para preservar el ser nosotros?

Este libro es una invitación al lector a animarse a explorar, frente al desencuentro en la pareja, un camino que se bifurca de aquel que lleva a la ruptura como inexorable destino. Para todos aquellos que quieran revisar su experiencia matrimonial, reflexionando sobre su compromiso y reforzándolo, también encontrarán en estas páginas una propuesta que les servirá de guía para conquistar ese desafío día a día.

El libro se nutre de vidas reales de personas, enseña cómo resolver problemas y enriquece nuestra inteligencia de contenidos antropológicos imprescindibles; nos dice que el amor es algo vivo, nace, crece, pero también se enferma y puede morir, si no se lo cura a tiempo”…

“Este libro no se lee, sino que en él la autora nos habla directamente, y nos persuade con sus historias y sus argumentos… un recorrido propuesto por alguien que cree en el amor, que lo vive intensamente y lo sana de sus eventuales heridas, y nos enseña cómo el nosotros puede vivir en él toda una vida”, nos señala Paola Delbosco en el prólogo. 

http://www.unav.edu/matrimonioyfamilia/detalle.php?id=272_ser_nosotros_

 

 

 

Recursos

Si querés evaluar si tu pareja se encuentra en alguna etapa de deterioro, o simplemente revisar a qué cosas les tendrías que prestar especial atención a la hora de cuidar el vínculo, animate a hacer click en el siguiente enlace

https://docs.google.com/a/sernosotros.com/forms/d/15yuUhMPwJlCMlFAoW7O1mAhpoFKYUko_zIoQfHOp2M4/edit

ser nosotros frente a la crisis. Tercer paso

El tercer paso frente a la crisis es Descubrir y reconocer las propias necesidades

Pensar en centrarse en uno mismo, en sus propias necesidades puede aparecer como un acto de egoísmo.

Nada más lejos que ser un acto egoísta. Se trata más bien de un inmenso acto de amor.

Descubrir frente a quien más te quiere, que sos vulnerable, que lo necesitás, que su amor tiene capacidad de cubrir tus necesidades, acerca, humaniza, enternece.

Reconocer que necesitamos del otro es un gran acto de coraje, requiere mucha humildad.

Y por supuesto, supone haber dado el primer paso frente a la crisis, bajar las defensas, desnudarse frente al otro.

#sernosotros #sepuede #crisis #pasos

Pandemia en la pandemia.

https://www.linkedin.com/pulse/el-fen%25C3%25B3meno-de-los-divorcios-en-la-cuarentena-una-base-cornu-labat

En una nota publicada en La Nación el 22 de noviembre pasado, su autora describe lo tremendo que está ocurriendo y la innegable realidad que dan los números de esta pandemia. (https://www.lanacion.com.ar/sociedad/pandemia-divorcios-el-desgaste-cuarentena-le-gana-nid2515840).

Algunos, los que me conocen, saben que me dedicaba al Derecho de Familia como abogada litigando en la materia. Observadora privilegiada, testigo y apoyo de parejas que muchas veces buscaban equivocadamente la solución a sus conflictos en la separación y el divorcio. Precisamente esta nota que leía el 22 de noviembre, me trajo. como un déjà vu la terrible sensación de impotencia, de simplificación de la problemática, que me asaltaba muchas veces en esos tiempos.

El artículo que cito y me permito comentar, habla del desgaste de las parejas en la convivencia durante la cuarentena impuesta por la pandemia que estamos atravesando. Menciona especialmente el caso de una pareja que lleva 16 años de convivencia, y recurre a un abogado, quien les indica quién lava los platos, quién asiste a los hijos, si se pelean o no…

Creo que hay mucho que se pasa por alto en la descripción de esta situación. Un par de adultos que además de llevar 16 años juntos, están en una intensa convivencia, y llegan a esta instancia ¿no necesitarían más bien plantearse qué les pasa que llegan al punto de invitar a un extraño a ordenarles las reglas mínimas del juego? Y una pareja que llega a tener que enfrentar semejante dolor, (dolor, sí, DOLOR, es lo que siente una pareja que se eligió para toda la vida y no puede ponerse de acuerdo), ¿va a limitar la solución y el remedio a esto con el arbitraje de un tercero que dicte las normas? ¿En serio podemos creer que es así? ¿En serio que la pandemia de la ruptura se refiere a esta minimización del problema y propuesta de solución tan superficial? …” “Nos pusimos de acuerdo en dejar de pelear y eso ya es un montón. La mayoría de las cosas que figuran en el acuerdo, durante estos meses caían sobre mí. Fue demasiado”, cuenta Juana”… reza parte del artículo. A mí, inmediatamente me llegan a la cabeza tantas personas a las que veo y vi en situación de desavenencia matrimonial, y ninguna, NIN-GU-NA, expresó nunca con esa ligereza que la solución es tan simple.

La pandemia y su forzosa convivencia no es la responsable de las rupturas. Ha sido un factor externo que expuso y puso sobre la mesa temas que no se podían seguir dejando a un costado. ¿Aceleró procesos? Probablemente. Y dejó a muchos en carne viva y sin defensas. Expuestos el uno al otro. Y muchos, en vez de buscar abogados que se ven forzados a hacer las veces de Rey Salomón, se animaron a pedir ayuda antes de seguir avanzando hacia la ruptura y proponerse fortalecer el vínculo.

Esta nota expone perfectamente las razones que hicieron que dejara de litigar en el Derecho de Familia para abocarme a esta apasionante tarea que es la prevención y el fortalecimiento del vínculo. Que ojalá se contagie como una pandemiaEs lo que nos va a salvar como sociedad de peores pandemias.

¿Noviazgo en cuarentena? Una oportunidad para crecer

Comparto el taller de reflexión que tuve oportunidad de compartir con jóvenes de todo el país que pusieron una pausa para pensar su proyecto personal y de pareja. Una lindísima y gratificante experiencia.

El conflicto

¿Cómo abordar temas conflictivos en este tiempo especial?

CONSEJO: no abordar temas demasiado profundos o conflictivos en esta coyuntura tan especial a la que el nosotros no escapa.

CONSULTA en reacción: ¿qué hago si no doy más, si necesito decirle lo que me molesta? ¡¡La verdad es que no puedo más!!!

Calma, calma. No desesperar.

Hoy como nunca, la consigna es detenerte, estar atento o atenta y pensar dos veces antes de abordar con tu cónyuge un tema conflictivo.

Tener especial cuidado de qué decir, de cómo lo decís, intentando poner el foco más que en cualquier otro momento en lo que el otro siente, en cómo está, en no herir. Esto no quiere decir que este tiempo borre la necesidad que surge a menudo de intercambiar con quien más cerca tengo lo que me pasa, lo que siento, lo que me angustia… O, como en cualquier tiempo normal simplemente necesitás descargarte, y normalmente lo hacés con el que más cerca está.

¿Qué es lo que marca especialmente este intercambio en este tiempo? ¿A qué riesgo nos exponemos? En una situación normal nos vemos “protegidos” por la coyuntura. ¿Cómo? Pudiendo salir. A nuestro lugar de trabajo, a nuestras actividades de rutina que están afuera, a hablar con amigas, con amigos, con mis hermanos, con …

Hoy nos vemos desprotegidos. Las cuatro paredes o más que nos separan del mundo y nos protegen del coronavirus, nos dejan desnudo frente al otro, sin armadura. Estamos literalmente disparándonos uno al otro sin escudo, sin posibilidad de escapar o esconderse, o pegar un portazo y volver “cuando se te pase” o “cuando se me pase”.

Más que nunca nos tenemos el uno al otro. Como siempre, con más intensidad. Entonces, ¿cómo abordamos temas conflictivos en este tiempo tan especial?

Cuidando al otro, ante todo. Cuidando el nosotros. ¿Y no me tengo que cuidar a mí? Por supuesto, por eso no voy a dejar pasar esta necesidad de hablar, o confrontar. Pero, como también me cuido a mí, te cuido a vos, nos cuido a nosotros.

  • Recordá hablar en primera persona, sin echar culpas. Pensá en la situación que generó conflicto, en la escena o situación que se vio involucrado el otro y tratá de evocar qué sentiste, cómo te sentiste. Y expresalo así primero para vos: Yo me sentí enojado, triste, iracundo, desconcertado, molesto, nervioso, desesperado…
  • Hablá desde ese sentimiento. Sin responsabilizar al otro. De mis sentimientos me hago cargo yo. Nadie tiene la culpa de lo que yo siento.
  • Recordá que cuando uno va a confrontar, a acusar, tiene que estar dispuesto a que el otro se defienda… Si yo ataco, me atacan.
  • ¿Qué pasa si terminan sin acordar? Tómense un rato. En frío vuelvan a hablar sin retomar el tema en que no se pusieron de acuerdo. Decidan hacer un trato, fijarse un objetivo, una meta. ¿Qué hacemos juntos ahora? Un propósito, aunque no tenga que ver puntualmente con la discusión que hayan terminado de tener. Fíjense un objetivo que los supere a los dos, que les haga bien a ambos y que esté por encima de esa molestia o de esa queja, reclamo, que hayan atravesado.
  • Una manera es un “Yo me comprometo a…” de cada uno. Como un regalo de uno a otro, como una tregua.

Es una clara manera de poner el nosotros por encima del yo, de cada uno, y entender que la vida sigue juntos, la cuarentena sigue con los dos entre las mismas paredes y hay que ser creativos y sobre todo positivos.

Que ese propósito implique un poco de cada uno. Que quede claro qué va a poner uno y qué el otro.

Adelante, se puede.

De divorciar a unir parejas. Una nota en La Nación

Revelación. De abogada de divorcios a unir parejas

Les dejo el link a la lindísima nota que publicó La Nación de una entrevista que me hizo la Periodista Verónica De Martini. Gracias Vero, un placer leerla.

https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/revelacion-de-abogada-divorcios-unir-parejas-nid2340484

Más tips… para cuando quieras

SER NOSOTROS EN CUARENTENA… MÁS TIPS PARA CUANDO QUIERAS

Este desafío de estar las 24 horas del día compartiendo el espacio, dividiendo tareas, conviviendo sin pausa, se profundiza a medida que el confinamiento se extiende.

¿Qué riesgo puede empezar a asomar?

El riesgo de afinar el lápiz, de enfocar la lupa. De empezar a notar cada vez más los defectos en la otra persona.

De ver y juzgar lo que hace mal. Porque me estorba, porque sus defectos me estorban, porque se interponen en mi rutina. Porque ya no nos encontramos solamente un rato en el que a veces compartimos lo que pasó en el día, y a veces decidimos o nos sale que no, sino que nos cruzamos todo el tiempo. Y muchas de esas veces me molesta.

Tenemos más tiempo para enfocar esa lupa. Y agrandar lo que no gusta.

¿Te pasa eso? ¿O algo así? ¿Te querés correr? ¿Lo querés frenar, superar? ¿Cómo? Así, con la decisión tomada. Con voluntad, con ganas de hacerlo. Con el convencimiento de querer correrse de eso. Con la decisión tomada de cambiar el chip.

¿Y cómo? ¿Con qué herramientas?

Intentaré darles algunos tips. Pero, por favor, tené en cuenta que en tus manos está que esto funcione, es TU chip el que vas a cambiar. Una vez que tomaste la decisión, te recomiendo este ejercicio:

Detenete en estos tres puntos que te propongo reflexionar.

 

PENSANDO AL OTRO:

  • Me remonto al noviazgo, al comienzo de nuestro camino juntos. ¿Qué vi en la otra persona que me hizo saber que era “la persona”? (mencionar algunos rasgos)
  • ¿Cuáles de esos rasgos veo presentes hoy? Los menciono, los enumero.
  • Recordando esas características, ¿qué cosas mías ayudan a que en la otra persona aparezcan esos rasgos?

Como podés ver, el ejercicio no plantea qué no tiene, qué hizo mal. Sólo me focalizo en lo positivo. No busco qué deja de hacer el otro, qué hace mal qué no está presente. Sino qué PUEDO hacer YO para sacar lo mejor de esa persona.

PARA QUE ESTE DESAFÍO SE TRANSFORME EN OPORTUNIDAD:

Te aliento a que hagas este ejercicio. Reflexionalo, escribilo.

Y, si tenés o tienen alguna inquietud, y querés o quieren profundizar este camino, no dude en contactarme… Estoy para acompañarlos.